Los imprescindibles

«Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy  buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.» Bertolt Brecht

 

Hace un año que empecé este blog. Estaba escribiendo un post sobre lo que ha supuesto este proceso cuando me asaltó el fin de semana en Solana (Ávila), joya del granito, lugar de muchas de mis primeras jornadas de escalada, así que esperará a la semana que viene el análisis de un año de grados, cifras y letras.

Solana abierta e impulsada por un grupo de salmantinos visionarios, encabezados por Dani, Alberto, Ecli, Chema, esponsorizados por Roberto en parte, es un paraíso que hay que conocer, granito vertical, desplomes y tumbarrales dependiendo de los sectores, circundando una laguna artificial en su origen, ahora maravilla de Gredos, coronada por un circo de cumbres, todavía nevadas. Dani me avisó de que recordara que es difícil hacer grado allí.

Sentado en el parking de la central hidroeléctrica donde empieza la senda para subir volví a escuchar a los escaladores locales hablar de los equipadores, que son los que abren nuevas vías, nuevos sectores, nuevas zonas de escalada, como ya he explicado para los profanos que siguen este blog y que permanentemente me piden que aclare estos términos.

En este mundo nuestro son blanco de numerosas críticas, la distancia de los seguros, la peligrosidad de los chapajes, la dificultad de hacerlo versus escalar, los picados y retocados en la pared, la sika empleada, la reunión si es de anilla o de mosquetón de aluminio, y así un innumerable número de ellas. También reciben alabanzas, no muchas, cuando la línea es de movimientos comerciales y el grado es más o menos el que parece que no menor.

Sus fuentes de financiación suelen ser escasas, salvo algunas excepciones de ayuntamientos, clubes de montañas o de federaciones, que hay que resaltar en todo caso, en su mayoría se autofinancian y asumen el coste del equipamiento. No buscan una rentabilidad inmediata. En general es parte de su afición por este deporte, escalar, equipar, buscar líneas, etc.

Claramente, los equipadores  son los imprescindibles. Sin ellos no hay desarrollo de zonas de escalada, turismo deportivo, escaladores de alto nivel probando sus vías, marcas esponsorizando escaladores, marcas vendiendo pies de gato a mas de 135 euros el par, parkings donde cobran por dormir, bares que venden más bocadillos, guías de escalada, gimnasios especializados en escalada (salas de Boulder se llaman), y un largo número de implicados, protagonistas por definición de las líneas de este blog.


5 comentarios

  1. Si alguien quiere croquis actualizados de Solana (30 sectores y mas de 35o vias) y así colaborar con el coste de equipamiento de la escuela puede informarse en el blog del ACHE (http://acheym.blogspot.com.es/2013/05/guia-de-solana-2013.html)
    Los comentarios anteriores no he logrado que apareciesen, si al final aparece el comentario por duplicado perdón por las molestias.

  2. Toda la razón, Gonso, quizá una de las actividades artísticas/deportivas más altruista que hay… y como bien dices no es que se les den demasiadas palmaditas en la espalda. Así que los que lo hacen es porque realmente lo quieren hacer y eso es imprescindible. besos!

  3. Es verdad que los equipadores suelen recibir críticas por las vías que equipan aunque la mayor parte de las veces me parece que su trabajo es ignorado y muchos se piensan que las vías han surgido solas por ciencia infusa. Y desde luego son imprescindibles, sin su labor no podríamos ir el resto a practicar algo que nos gusta tanto. Encarnan una manera de ver la escalada, esa que difiere del robo de cintas y/o chapas, pintadas en las vías y otras cosas por el estilo. Por mi parte no puedo más que agradecerles su esfuerzo.

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